Escuchando la sabiduría de Fernando Savater, me pregunto en contexto criminológico. ¿Por qué no algunos asesinos, sobre todo los seriales, deciden matar por miedo a la muerte?.
Savater nos explica que los seres humanos son reflexivos desde que tenemos conciencia de la muerte, sabemos que algún día llegara nuestra la hora de morir.
Según Savater "el poder es el intento algunos hombres por rescatarse de la muerte y ponerse por encima de los demás, dejar a los demás la muerte y ellos se ponen por encima". Según Elias Canetti "de los esfuerzos de unos cuantos por apartar de sí la muerte, ha surgido la monstruosa estructura del poder".
Aquí dejo la reflexión, posiblemente que algunas personas con el fin de rescatarse de la muerte, intentan dominar a los otros dándoles muerte, así de esta manera, intentan satisfacer el impulso de dominar la vida y la muerte.
Video de Fernando Savater, para verlo pinche en aquí.
Un saludo,
Blog sobre la ciencia de la Criminología. Un lugar para el análisis, la reflexion, conversaciones y más...
lunes, 25 de abril de 2016
sábado, 16 de abril de 2016
CREACIÓN DEL ILUSTRE COLEGIO PROFESIONAL DE CRIMINÓLOGOS EN EL PRINCIPADO DE ASTURIAS (14 abril 2016).
ENHORABUENA ASTURIAS!!!
Página oficial del colegio, pinchar aquí
sábado, 19 de marzo de 2016
El DÍA DEL CRIMEN DE LEÓN
En la ciudad de león en la tarde del 12 de mayo de 2014 se comete uno de los crímenes más mediáticos de España, con cuatro mujeres como protagonistas.
Dª. Isabel Carrasco Lorenzo, la Víctima.
Dª. María Montserrat Ascensión González Fernández (Montserrat), la ejecutora.
Dª. Montserrat Triana Martínez Fernández (Triana hija de Montserrat), la complice.
Dª. Raquel Gago Martínez (amiga de Triana).
El Crimen.
Eran para algunos sobre las 17:15, para otros las 17:17-según sus intereses-, cuando la víctima Doña Isabel Carrasco Lorenzo presidenta de la Diputación de León, paseaba solitaria por la pasarela peatonal del río Bernesga camino a la sede del partido popular de León, la cual era su presidenta.
Detrás -según un testigo directo- le iba siguiendo una mujer, con el fin de no ser reconocida vestía con una parla verde caqui, gorra con visera, gafas de sol, un pañuelo cubriendo el rostro y guantes. En las manos portaba un revolver con cachas de neopreno marca "Taurus" del calibre 32.
Poco antes de que Dª Isabel Carrasco llegara a la parte superior de la pasarela, esta mujer efectúa tres disparos por la espalda, el primer proyectil entra por la parte baja de la espalda alojándose en el corazón, la víctima cae al suelo al tiempo que observa hacia atrás que ha podido ocurrir, de repente se produce un segundo disparo sobre su mejilla izquierda, no solo con esto, recibe un tercer disparo en la parte superior de la cabeza. Las heridas producidas -según el forense- son mortales de necesidad, causando la muerte casi inmediata -en unos diez minutos aproximadamente- por shock hipovolémico y la destrucción de los centros nerviosos superiores.
Así empieza el desencadenante del crimen de León.
Dª. Isabel Carrasco Lorenzo, la Víctima.
Dª. María Montserrat Ascensión González Fernández (Montserrat), la ejecutora.
Dª. Montserrat Triana Martínez Fernández (Triana hija de Montserrat), la complice.
Dª. Raquel Gago Martínez (amiga de Triana).
El Crimen.
Eran para algunos sobre las 17:15, para otros las 17:17-según sus intereses-, cuando la víctima Doña Isabel Carrasco Lorenzo presidenta de la Diputación de León, paseaba solitaria por la pasarela peatonal del río Bernesga camino a la sede del partido popular de León, la cual era su presidenta.
Detrás -según un testigo directo- le iba siguiendo una mujer, con el fin de no ser reconocida vestía con una parla verde caqui, gorra con visera, gafas de sol, un pañuelo cubriendo el rostro y guantes. En las manos portaba un revolver con cachas de neopreno marca "Taurus" del calibre 32.
Poco antes de que Dª Isabel Carrasco llegara a la parte superior de la pasarela, esta mujer efectúa tres disparos por la espalda, el primer proyectil entra por la parte baja de la espalda alojándose en el corazón, la víctima cae al suelo al tiempo que observa hacia atrás que ha podido ocurrir, de repente se produce un segundo disparo sobre su mejilla izquierda, no solo con esto, recibe un tercer disparo en la parte superior de la cabeza. Las heridas producidas -según el forense- son mortales de necesidad, causando la muerte casi inmediata -en unos diez minutos aproximadamente- por shock hipovolémico y la destrucción de los centros nerviosos superiores.
Así empieza el desencadenante del crimen de León.
miércoles, 16 de marzo de 2016
LA IMPORTANCIA DE LOS SISTEMAS DE RETENCIÓN.
He querido redactar
estas líneas motivado por la reciente campaña de la Dirección General de Tráfico
(DGT) sobre la utilización del cinturón de seguridad y del Sistema de Retención
Infantil.
Los dispositivos de
retención anteriormente expuestos forman parte de la seguridad pasiva del
automóvil, posiblemente la de mayor importancia. El cinturón de seguridad es la
medida más efectiva de todos los medios inventados hasta la fecha para reducir
lesiones a causa de un siniestro de tráfico, según la DGT es capaz de reducir
hasta un 50 por ciento de la probabilidad de sufrir lesiones graves o mortales.
Por otro lado, la
utilización del Sistema de Retención Infantil (SRI) es de vital importancia
para la protección de nuestros pequeños, una de las primeras causas de muerte
en la población infantil entre 1 a 5 años son por culpa de los siniestros de
tráfico.
Según diversas
estadísticas, sobre el 23 por ciento de los fallecidos usuarios de turismos y
furgonetas en carretera no hacían el uso de dispositivos de retención, pero no
solo el problema afecta a los conductores de los vehículos, sino que también
afectan a los ocupantes de los mismos.
Recientes estudios
sobre las víctimas de siniestros de tráfico demuestran que durante el horario
nocturno, respecto al diurno, disminuyen considerablemente la utilización de
los dispositivos de retención, incluso disminuyendo aún más su utilización, en
horario nocturno de días y vísperas de festivo, aumentando con ello el número
de fallecidos en esto días y horas de la semana.
Buscando a qué se debe
esto, se puede encontrar una explicación en la sensación de inmunidad que la
oscuridad ofrece a los conductores que no son proclives a utilizar el cinturón
de seguridad, la noche no hace visible al conductor de los vehículos, lo que
conlleva que por parte de los encargados de la vigilancia del tráfico no puedan
inspeccionar si utiliza correctamente el dispositivo de retención, y con ello evitarse
una sanción económica que conlleva pérdida de puntos en el permiso de conducir.
Las consecuencias de
los siniestros de tráfico son de muy varios calados. Está más que claro que es
uno de los mayores dramas por la pérdida o la situación en la que queda un ser
querido, tiene grandes efectos postraumáticos de carácter físico y psicológico
de la propia víctima, allegados y familiares. El “Informe mundial sobre la
prevención de traumatismos causados por el tránsito” o tráfico advierte de los
costes directos o indirectos de los siniestros:
Respecto a los costes
directos, se incluyen aquellos relativos a las prestaciones sanitarias y de
rehabilitación, comprobando que los sinestros de tráfico generan unos gastos a
los países de hasta un 2 por ciento en su PIB, siendo una de las mayores causas
de hospitalización, gastos radiográficos, fisioterapéuticos y de
rehabilitación.
Respecto a los costes
indirectos, se incluyen aquellos gastos o pérdidas de ingresos para los
supervivientes, sus familias y el valor del coste de ayuda domestica a las
víctimas discapacitadas.
Una vez superado el
trauma inicial por las consecuencias de un siniestro de tráfico, se aprecian
otros costes significativos. Más de la mitad de las víctimas mortales tienen
entre 15 y 44 años, normalmente estas personas se encuentran económicamente en
la edad más productiva de su vida, por lo que su fallecimiento o discapacidad
les priva a ellos y a sus familiares de recursos económicos, además de asumir
la carga de atención hacia los mismos, pudiendo terminar vendiendo sus bienes y
quedar atrapados en un endeudamiento prolongado.
Como conclusión hay
que hacer hincapié en que la utilización de los dispositivos de retención
disminuyen considerablemente las consecuencias de cualquier siniestro de
tráfico, independientemente de la
gravedad del mismo, evitando a la propia persona de ser catalogada como víctima
de un siniestro de tráfico, además de ahorrar a sus allegados y familiares, y
en mayor perspectiva a la sociedad de grandes gastos sanitarios, sociales y
económicos.
Siempre hay personas
que justifican la no utilización de estos sistemas de retención, alegando que
es dueño de su propia vida, pero quizá no sea tan cierta esta premisa. Hay que
recordar a estas personas que vivimos en una sociedad colaborativa, asumiendo
gastos solidariamente mediante el pago de impuestos, y que la no utilización de
los dispositivos de retención cargan a la sociedad de unos gastos que se pueden
evitar.
Todas estas líneas me
hacen recordar a las varias conversaciones que tuve con una persona, de nombre
Pelayo, al cual le gusta reflexionar sobre como mejorar la seguridad vial. Al
discernir de cómo se podría mejorar la utilización del cinturón de seguridad en
horario nocturno, le surgió una idea, que comparto totalmente con él, es la de
dotar de una tira reflectante a lo largo de la cinta trasversal delantera del
cinturón de seguridad, este reflectante al recibir la luz de una fuente
exterior, como pueden ser las luces de otro vehículo, refleja y puede ser vista
por los agentes encargados de la vigilancia del tráfico, para así observar si
el usuario del automóvil lleva correctamente puesto el cinturón de seguridad.
Si bien, está medida
influiría en la percepción de invulnerabilidad, generando alerta o cuidado a
los usuarios que no utilizan el dispositivo de retención, puesto que la sanción
es un método eficaz para cambiar conductas y generar hábitos, si bien, no hay
que olvidar, que el método más eficaz para adquirir una conducta social es
generar conciencia mediante la educación; la educación vial en la utilización
de los dispositivos de retención, evitando así, cuantiosos daños corporales,
psicológicos y sociales.
lunes, 18 de enero de 2016
DISONANCIA COGNOSCITIVA
DISONANCIA
COGNOSCITIVA[1].
¿Hay el
mismo modo de consistencia entro lo que una persona sabe o cree y lo que hace?
Es sabido como regla general, que una persona sabe que
va ha ser severamente castigado si comete un delito, para evitarlo tratara de
no cometerlo o de que no le descubran, pero una vez más lo que atrae nuestro
interés son las excepciones y no la conducta normal.
Una persona puede saber que fumar es malo y, sin
embargo, sigue fumando.
Una persona puede pesar que los negros son iguales que
los blancos y, sin embargo, no quiere vivir en su compañía.
Una persona pueden opinar que es malo que sus hijos se
porten de forma agresiva y , sin embargo, cuando lo hacen se sienten
orgullosos.
¿Qué ocurre
cuando estas excepciones vienen a nuestra imaginación?.
Lo normal es tratar estas inconsistencias o
disonancias racionalizándolas, intentando buscar una solución, pero no siempre
ocurre esto, los intentos por dar consistencia al argumento pueden fracasar.
¿Cómo puede
ser que una persona sostenga opiniones o actúen como no es habitual en ellas o
se espere de ellas?
Nadie tiene el control completo y perfecto sobre la
información que le llega y sobre los acontecimientos que suceden en torno suyo.
Hay pocas cosas que sean completamente blancas o negra; pocas situaciones son
suficientemente claras para que las opiniones, y las conductas no sean, hasta
cierto punto, una mezcla de contradicciones.
Donde se ha de formar una opinión y donde hay que
adoptar una decisión es inevitable que surja una disonancia entre la cognición
de la acción, las opiniones y el conocimiento de una acción diferente.
No todas las decisiones tienen igual magnitud, un
determinante claro es que cuanto mas grande es la valoración de la decisión y
de mayor importancia en aquellos elementos relevantes existentes entre la
conducta esperada y las consecuencias, mayor será el tiempo en resolver esa
disonancia cognoscitiva o comúnmente llamada la elección de la decisión a
llevar a cabo.
En resumen el organismo humano trata de establecer una
armonía interna, con consistencia o congruencia entre actitudes, opiniones,
conocimiento y valores.
A la hora de afrontar la toma de una decisión casi
siempre suele haber una disonancia o un periodo de evaluación, valorando las
características alternativas como negativas o positivas.
Suele existir una disonancia cognoscitiva después de
experimentar una vivencia abiertamente en desacuerdo con la opinión y las
consecuencias mediante la oferta de un premio o la amenaza de un castigo.
Isaac Llorente Blanco, respecto a parte del expediente
judicial por T. J. 37/ 2015. (León a 18 de enero de 2016)
[1] Idea
extraída de la Teoría de la Disonancia Cognoscitiva, por A. Ovejero (1975).
Disponible en: http://www.psicothema.com/pdf/873.pdf
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